El azúcar: Qué alimentos lo llevan y como nos afecta

Cuando hablamos de azúcar pensamos en el azúcar blanco de mesa que añadimos al café o en el de los dulces, pero azúcar lo encontramos en todo tipo de alimentos procesados ​​y que consumimos sin darnos cuenta de ello.

El azúcar está camuflado bajo diversos nombres.

Una cosa es el azúcar de mesa, pero luego hay muchos alimentos que llevan azúcares. Puede ser azúcar blanco o azúcar que modifican para convertirlo en apto para la industria y con varios nombres: dextrosa, sacarosa, jarabe de maíz, lactosa,etc. Estos serían los medianamente naturales, pero luego están los edulcorantes sintéticos con mil y un nombres.

¿Y qué alimentos llevan?

Muchos. Si sacáramos todos los alimentos que llevan azúcares añadidos de los estantes, el supermercado se quedaría prácticamente vacío. Refrescos, lácteos, zumos, galletas, bollería, chocolate ,etc. Esto son productos que ya identificamos con azúcar, pero luego están las salsas, los embutidos industriales, las conservas, las galletas saladas … Todo lo que compras envasado es susceptible de llevar. La salsa de tomate tiene, el maíz también, y el ketchup es una barbaridad la cantidad de azúcar que lleva! Me gusta la frase “No comas nada que tu bisabuela no reconocería”.

Es casi imposible no consumir

Imposible no, pero tienes que estar muy alerta para que te cuelan por todas partes. Según un estudio de 2014, el consumo por persona y día de azúcar de mesa es de once gramos de media, pero el consumo de azúcares total es de 111 gramos. Por lo tanto, hay 100 gramos que yo no decido y que nos cuelan. Nos tenemos que acostumbrar a consumir producto fresco y, envasado, debemos mirar las etiquetas, aunque no siempre son fáciles de descifrar. Ya lo ponen así para que no sean fáciles de entender, no interesa.

Y como tenemos que comer, pues, para evitar los azúcares?

De entrada, hacer dieta equilibrada y variada que incluya todos los alimentos, pero vamos a buscar el producto fresco de toda la vida: verduras y hortalizas -pero no metidas en una bolsa o una llauna-, fruta, cereales -si puede ser, integrales-, legumbres y tubérculos. Y, si se quiere, lácteos y proteína de origen animal, o mejor vegetal, y grasas saludables como el aceite de oliva.

Supongo que los dulces están vetados.

Puedes comer dulces que no contengan azúcares, es viable. Pero no los encontrarás seguramente al horno. Se pueden elaborar de forma casera. Muchos alimentos son dulces de forma natural: los plátanos, los dátiles, los frutos secos, las zanahorias, los boniatos …

¿Hay azúcares más saludables?

Hay alternativas al azúcar blanco algo más saludables. De azúcares naturales tenemos el jarabe de arce, el azúcar de coco o la miel, pero también sin abusar. Luego, hay alternativas para quien no quiera kilocalorías, como la estevia. Pero la estevia natural, porque la mayor parte de la que encontramos en los comercios es refinada.

¿Y el azúcar moreno?

Es igual de malo que el azúcar blanco. El azúcar moreno que encontramos en los supermercados no es auténtico. Es azúcar blanco teñido. Si lo pones bajo el grifo se decolora. A nivel calórico es el mismo. El auténtico es lo que se llama azúcar de panela, y no es muy habitual aquí. Es un bloque como una pastilla de jabón que se debe rascar, y de ahí sale el auténtico azúcar moreno. Es más típico de Sudamérica.

¿Por qué el azúcar es tan adictivo?

Activa unos neurotransmisores que tenemos en el cerebro y que nos proporcionan placer. Y lo más normal es que quieras seguir tomando. El azúcar también es un hidrato de carbono de absorción rápida y hace una subida rápida de glucosa en sangre que da sensación de euforia y felicidad. Cuando estamos bajos de energía lo primero que nos viene a la mente es algo dulce que nos llena el depósito. Pero luego viene la bajada, y es cuando nos sentimos cansados ​​y de mal humor. Tiene kilocalorías vacías, no es nutritivo, no aporta ni vitaminas ni minerales.

Actúa como una droga.

Sí, es una droga legal, podríamos decir, porque actúa con los mismos mecanismos, con la ventaja de que es fácil dejarlo. Superada el síndrome de abstinencia, al cabo de unas semanas el cuerpo ya no te pedirá.

Se dice que el azúcar es veneno.

Yo lo suscribo. Asociamos el azúcar a las caries o el sobrepeso, pero hay muchas otras enfermedades. Estudios científicos corroboran que un consumo en exceso y continuado de azúcar está detrás de muchas enfermedades como el estrés, la ansiedad, los trastornos de TDAH, la hiperactividad, la osteoporosis, el hipertiroidismo e incluso algunos tipos de cáncer, sobre todo digestivos. El tipo de alimentación que estamos siguiendo hoy en día nos está enfermando.

Los niños también están expuestos.

Las papillas llevan azúcares añadidos, aunque hay versiones más naturales, sin azúcar. Y hay que ser bastante estrictos en cuanto a golosinas, pasteles y bollería, porque estamos envenenando los niños y predisponiendo a problemas de salud en la edad adulta. Y, encima, los estamos volviendo adictos. También es muy importante reeducar el paladar y acostumbrarnos al sabor original de los alimentos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *